Las preguntas más frecuentes del CCSE sobre la Constitución
2026-05-13 · 8 min
Por qué la Constitución es el bloque que más cae
Si miras varias convocatorias del CCSE seguidas, te das cuenta enseguida de que la Constitución y las instituciones se llevan el trozo más grande del pastel. De las 25 preguntas que tiene el examen, aproximadamente un tercio toca este bloque: gobierno, monarquía, derechos fundamentales, Cortes Generales, comunidades autónomas. No es casualidad. El examen evalúa si conoces las reglas básicas del país al que vas a pertenecer, y la Constitución de 1978 es justamente el documento que las fija.
La buena noticia es que es el bloque más predecible. Los datos son finitos, los nombres son los mismos cada año y las preguntas se repiten en estilos muy parecidos. Si dominas la Constitución, llegas al resto del examen con un colchón cómodo. Los bloques de cultura, geografía e historia son mucho más dispersos: te pueden preguntar por un río, un cuadro de Velázquez, una fiesta regional o un autor del siglo XIX, y ahí ya entran un poco la suerte y la cantidad de lectura previa. En cambio, la Constitución solo te exige memorizar bien una lista corta de fechas, números y nombres. Si la trabajas en serio, esos puntos te los llevas casi seguro.
Lo que sigue es lo que más se pregunta, ordenado por temas, con los datos exactos que conviene tener en la cabeza y con ejemplos del tipo de pregunta que te encontrarás. No es el banco oficial completo (ese lo tienes en examenes.cervantes.es), pero sí los nudos donde se concentran las preguntas año tras año.
Datos básicos que tienes que memorizar
Empezamos por lo más sencillo y más rentable. Hay un puñado de datos sobre la Constitución que aparecen prácticamente en cada convocatoria, a veces dos veces en el mismo examen reformulados. Si solo te aprendieras esto, ya tendrías cuatro o cinco preguntas resueltas.
La Constitución española se aprobó el 6 de diciembre de 1978. Esa fecha es sagrada: el 6 de diciembre es el Día de la Constitución y es festivo nacional, no laborable en toda España. Se aprobó mediante referéndum popular, con alrededor del 88% de votos a favor. El nombre formal del proceso fue el referéndum sobre el Proyecto de Constitución, y ese respaldo masivo es uno de los argumentos que más suele repetirse cuando se habla de la legitimidad del texto.
España, según la propia Constitución, se constituye como una monarquía parlamentaria. Esto significa dos cosas: hay un rey que es jefe del Estado, pero el poder político real lo ejercen las instituciones elegidas por los ciudadanos (Cortes Generales y Gobierno). No es una monarquía absoluta. El artículo 1 lo dice con esta fórmula: España es un Estado social y democrático de Derecho, y la forma política del Estado es la monarquía parlamentaria. El artículo 2 añade la indisoluble unidad de la Nación española, reconociendo a la vez la autonomía de nacionalidades y regiones.
En cuanto a su estructura, la Constitución tiene 169 artículos, repartidos en un Título Preliminar más diez títulos, además de las disposiciones adicionales y transitorias. Sobre las lenguas oficiales, el español es la lengua oficial del Estado y todos los españoles tienen el deber de conocerlo y el derecho a usarlo. Además son cooficiales el catalán, el gallego y el euskera en sus respectivas comunidades, y el aranés es también lengua oficial en Cataluña.
Y un último dato territorial: España está formada por 17 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas (Ceuta y Melilla). Esta distinción aparece muchísimo en el examen y conviene tenerla clara: Ceuta y Melilla no son comunidades, son ciudades autónomas.
Cortes Generales: Congreso y Senado
Las Cortes Generales son el poder legislativo en España, y son bicamerales. Eso quiere decir que están compuestas por dos cámaras: el Congreso de los Diputados y el Senado. Las dos tienen su sede en Madrid, en el Palacio de las Cortes, ese edificio con los leones de bronce a la entrada que sale en todas las fotos.
El Congreso de los Diputados está formado por 350 diputados. Se eligen por circunscripción provincial y son los que tienen el peso político real: aprueban o rechazan las leyes, controlan al Gobierno mediante preguntas y mociones, y son ellos quienes eligen al Presidente del Gobierno mediante la investidura. Cuando oyes hablar del Pleno del Congreso o de una sesión de control, es esta cámara.
El Senado tiene alrededor de 265 senadores, una cifra que varía un poco según el cálculo de las representaciones autonómicas. Se define como la cámara de representación territorial, porque combina senadores elegidos por provincias con senadores designados por los parlamentos autonómicos. Sus poderes son más limitados que los del Congreso: revisa las leyes que vienen de la cámara baja, puede proponer enmiendas o vetar, pero el Congreso tiene la última palabra en la mayoría de los casos.
Para que una ley se apruebe, el procedimiento normal es que pase primero por el Congreso, después por el Senado, y vuelva al Congreso si el Senado la modifica. El mandato de los diputados y senadores es de 4 años, aunque las elecciones pueden adelantarse si se disuelven las cámaras. Este último detalle es muy típico de pregunta: "¿Cuánto dura la legislatura?", "¿Cada cuántos años se celebran elecciones generales?". La respuesta de manual es cuatro años.
La Corona y el Rey
La Corona es uno de los temas que más se preguntan, y al mismo tiempo uno donde más gente se equivoca por confundir lo que el Rey hace en realidad con lo que la gente cree que hace. Conviene tenerlo claro desde el principio: España es una monarquía parlamentaria, no una monarquía absoluta. El Rey reina pero no gobierna.
El rey actual es Felipe VI. Fue proclamado el 19 de junio de 2014, tras la abdicación de su padre, Juan Carlos I. La proclamación, no la coronación, porque en la monarquía española actual no hay ceremonia de coronación con corona y cetro; lo que hay es un juramento ante las Cortes Generales. Felipe VI es jefe del Estado y mando supremo de las Fuerzas Armadas, símbolo de la unidad y permanencia del Estado, y representa a España en las relaciones internacionales. Pero las decisiones políticas concretas (firmar leyes, convocar elecciones, proponer al presidente del Gobierno) las hace siempre a propuesta de las instituciones democráticas, no por iniciativa propia.
La sucesión a la Corona se rige por el principio de primogenitura, con prioridad de las líneas anteriores sobre las posteriores. La heredera al trono actualmente es la Princesa Leonor, hija mayor de Felipe VI y la reina Letizia. Su título oficial es Princesa de Asturias. Si te preguntan por la heredera o por la sucesora del Rey, la respuesta es ella.
Otros detalles que pueden caer: la familia real reside oficialmente en el Palacio de la Zarzuela, en Madrid, aunque las recepciones oficiales se hacen en el Palacio Real. El Rey sanciona y promulga las leyes aprobadas por las Cortes (es decir, las firma), nombra al Presidente del Gobierno tras la investidura, y declara la guerra y firma la paz previa autorización de las Cortes Generales.
Derechos fundamentales y otros órganos
Los derechos fundamentales son la otra pata clásica del bloque. Están recogidos en el Capítulo II del Título I de la Constitución, concretamente en los artículos 14 al 29. Si te preguntan en qué artículos están los derechos fundamentales, la respuesta es esa franja: del 14 al 29. Algunos de los más citados: el artículo 14 reconoce la igualdad ante la ley sin discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión u otra condición; el artículo 15 garantiza el derecho a la vida y a la integridad física; el artículo 16 cubre la libertad ideológica, religiosa y de culto; el artículo 20 cubre la libertad de expresión y de información; el artículo 27 cubre el derecho a la educación; los artículos 21 y 22 cubren reunión y asociación.
Además de los derechos, hay varios órganos constitucionales que es muy frecuente que te pregunten por nombre y por función. El más importante para nuestros efectos es el Tribunal Constitucional. Está compuesto por 12 magistrados y su función principal es velar por que las leyes y los actos de los poderes públicos respeten la Constitución. Es independiente del resto del poder judicial. Cuando se habla de "recurso de inconstitucionalidad" o de "amparo", se refieren a procedimientos ante este tribunal.
El Defensor del Pueblo es otro órgano que aparece a menudo. Su misión es defender los derechos fundamentales y las libertades de los ciudadanos, y para ello supervisa la actividad de la Administración. Es elegido por las Cortes Generales (en concreto por el Congreso, con una mayoría reforzada) y su mandato dura cinco años. No es juez, no impone sanciones; lo que hace es investigar, mediar y recomendar.
El Tribunal de Cuentas también merece estar en tu glosario. Es el órgano encargado de fiscalizar las cuentas y la gestión económica del Estado y del sector público. Si te preguntan quién supervisa cómo se gasta el dinero público en España, la respuesta es el Tribunal de Cuentas, no el Tribunal Constitucional ni el Banco de España.
Cómo te preguntan estos temas
Para que tengas una idea concreta del estilo, estos son algunos formatos de pregunta que se repiten convocatoria tras convocatoria. No son las preguntas oficiales (esas están en el banco público del Cervantes), pero el patrón es prácticamente idéntico:
- "¿En qué año se aprobó la Constitución española?" Respuesta: 1978.
- "¿Qué día se celebra el Día de la Constitución?" Respuesta: el 6 de diciembre.
- "¿Cuántos diputados componen el Congreso?" Respuesta: 350.
- "¿Quién es el jefe del Estado español?" Respuesta: el Rey, actualmente Felipe VI.
- "¿Cuántas comunidades autónomas tiene España?" Respuesta: 17 comunidades autónomas más 2 ciudades autónomas (Ceuta y Melilla).
- "¿Cuál es la forma política del Estado español?" Respuesta: monarquía parlamentaria.
- "¿Cuántos magistrados tiene el Tribunal Constitucional?" Respuesta: 12.
- "¿Quién elige al Defensor del Pueblo?" Respuesta: las Cortes Generales (el Congreso).
- "¿En qué artículos de la Constitución están los derechos fundamentales?" Respuesta: del 14 al 29.
El patrón está clarísimo: preguntas literales sobre cifras, fechas, nombres y artículos. Casi nunca te van a pedir que interpretes un concepto abstracto ni que razones un escenario hipotético. Son preguntas de memoria pura. Esto es importante porque cambia la manera en que tienes que estudiar: no necesitas leer largos análisis políticos ni tratados de derecho constitucional. Lo que necesitas es una lista de 10 o 15 datos clave bien sujetados, y volver a ellos hasta que los digas dormido.
Un truco práctico que funciona: ponte una lista de esos 10-15 datos en una hoja, pégala en la nevera o cerca de donde desayunas, y léela cinco minutos cada mañana durante dos semanas. La repetición espaciada en un sitio cotidiano vence a cualquier sesión de estudio intensiva de última hora. Si llegas al examen con esos datos automatizados, tienes el bloque constitucional resuelto sin esfuerzo el día del examen.
Cuando tengas los datos sujetos, lo siguiente es encajarlos en un calendario de preparación más amplio. Para eso te puede servir el plan de estudio para preparar el examen, que reparte los bloques temáticos (Constitución, instituciones, cultura, geografía, historia) en planes de 4, 8 o 12 semanas según el tiempo que tengas antes de la convocatoria.